martes, 9 de septiembre de 2008

Alucinación undécima.

Y ahora el sol que entra en la ventana y nos devuelve los sentidos. Vos estas a la par mía y somos nosotros. Todo lo que hay en esta casa es parte de una eternidad momentánea, una extraña casualidad del destino, la mínima probabilidad resolviéndose. Las cosas que antes parecían cotidianas encierran ahora una sonrisa, el polvo que nos baila en los ojos y que hace figuras sobre la librera, los platos que están regados en el fregadero esperando el abrazo del jabón, el palpitar de los relojes que me roban el presente pero que me prestan tu futuro y tu figura en la mesa, a la par del florero, mientras tomas el café y me sonreís y me decís –buenos días- ; son todas estas imágenes necesarias. Después le damos valor y recuerdos a las paredes, compramos libros, con títulos e ilustraciones interesantes, que no vamos a leer, llenamos los pasillos con cuadros en tonos sepia, conseguimos tazas más grandes para que las conversaciones en la tarde duren más, nos hacemos dueños de nuestro propio imperio de cojines y ganchos para la ropa, le tomamos fotografías a todos nuestros viajes y salidas por si perdemos la memoria, las cortinas se vuelven males necesarios para escaparnos del mundo y para rehacer nuestro mundo en secreto. Entonces se apaga el exterior y las cosas vuelven a su normalidad, nuestras sombras sobrias se reúnen en alguna esquina y se hacen solamente una, la música suena y atenuamos las luces, el perro y el gato que tenemos se acuestan en la sala y se vuelven testigos, ellos y todas las demás cosas, de nuestra cena y nuestras risas y el amor que nos sale por los poros. Estamos solos los dos entre estas paredes que llamamos casa, estamos solos, pero en nosotros está el gentío y la muchedumbre que necesitamos y nos bastamos para vivir. Luego se cierran las puertas y ventanas y reina el silencio; y mañana, que el sol nos levante.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

"How lucky we are?"
Me parece que sí.

alejandra mayela dijo...

ihhhh entre tanta cosaa neno :s esto q escribis me tranquiliza xq me lo imagino tantoo q es increible tu forma de escrbir, tu estilasoooooooo ........... )=)

anita dijo...

rodriiiiiiii q bonitaaaaa esta esta alucinancion y estoy deacuerdo en muchas cosas las cuales has mencionado porque cuando estas con alguien a kien kieres se te olvida lo demas y solo esa persona existe en ese momento :D:D me gusto mucho

Raul dijo...

Mi catapléxico y alucinante amigo, debo decir que deduzco, que tu nombre es Rodrigo.
Mira que extraño, hoy, escribiéndo el boceto de un cuento, el personaje se llamaba Rodrigo...
Como coloquialmente escribo, Maestro, ud queda invitado formalmente a la micro-reunión del 21. A las 3 en Metrocentro en el Coffe cup de la entrada. Ese fue el lugar decidido. Ya estan confirmados Alberto y Víctor, si quiere invitar a alguien más hagalo, yo lo haré.
Su Cenestésico e Hiperestésico amigo,
Raúl.

P.s No crea que somos personas raras, somos normales, para más señas, entrar a sus respectivos blogs.

Anónimo dijo...

Y tienen un gato y un perro :)
Que bonito
las tazas grandes son bonitas tambien.

Katherine Montero dijo...

me encanta esta alucinacion :]! contas una historia barbara... de toda una tarde - noche - madrugrada i despertar en 10 minutos :D sabes que es lo mejor? que es casi como que la hubiera vivido! :D

Mystic dijo...

Wooooaaaa :) Muchas gracias 100% identificada, esas mismas cosas son las que sueño un dia poder realizar, asi me siento cuando ando dando volteretas con mi niño.

Me gustan los perros y los gatos :)

Calila dijo...

Y estaremos así, en nuestro pequeño mundo personal todo el tiempo que vivamos...

Bellisimo... nada mas que decir..