miércoles, 29 de octubre de 2008

Espasmos mentales. (Rafael Novoa)

Mi hermano

Nunca le perdoné a mi hermano gemelo que me abandonara durante siete minutos en la barriga de mamá, y me dejara allí, solo, aterrorizado en la oscuridad, flotando como un astronauta en aquel líquido viscoso, y oyendo al otro lado cómo a él se lo comían a besos. Fueron los siete minutos más largos de mi vida, y los que a la postre determinarían que mi hermano fuera el primogénito y el favorito de mamá. Desde entonces salía antes que Pablo de todos los sitios: de la habitación, de casa, del colegio, de misa, del cine -aunque ello me costara el final de la película-. Un día me distraje y mi hermano salió antes que yo a la calle, y mientras me miraba con aquella sonrisa adorable, un coche se lo llevó por delante. Recuerdo que mi madre, al oír el golpe, salió de la casa y pasó ante mí corriendo y gritando mi nombre, con los brazos extendidos hacia el cadáver de mi hermano. Yo nunca la saqué del error.

10 comentarios:

Yo es otro dijo...

Lo dicho, macabramente bueno.

Calila dijo...

wow, realmente notable
Perturbante pero muy bueno.
Saludos

Yo Camino dijo...

Bueno! Interesante final.

Anónimo dijo...

Me gusto mucho

Katherine Montero dijo...

O sea que ¿la mamá piensa todavía que "el favorito" es el que vive? :(

K3M# dijo...

o.O joer! que fuerte.

Anónimo dijo...

no se porque, pero me acuerdo de algo q vi q se llama "fetus in fetu" algo asi
gugolialo, vieras q fuerte.

Aleeee! dijo...

que yuca lo que sale de tu mente *_*

Virginia dijo...

Virginia Lemus, es un gusto.

Nehuatl dijo...

Es terrible creer que te quieren porque piensan que eres otro.