domingo, 14 de septiembre de 2008

Alucinación duodécima.

Dios creó su cielo y su tierra. Días después creó a los hombres y a las mujeres, también suyos. Entonces vinieron las dudas y las preguntas sobre Dios. Por eso Dios mandó a su Hijo al mundo, para que el mundo lo entendiera y se acabaran las preguntas. Pero los hombres, necios y con mentes insignificantes, mataron al Hijo de Dios y establecieron ese suceso como punto de origen en la historia.
María Teresa Dova y otros científicos tuvieron una idea, entonces, veinte años después, crearon la máquina de Dios, su máquina. Entonces vinieron las dudas y las preguntas, pero no sobre Dios, sino sobre la creación en un principio. La diferencia radica en lo que viene. Los hombres, necios y con mentes insignificantes, están a punto de destruirse (por razones estúpidas), ya no tienen al Hijo de Dios para que los salve, y Dios y su Hijo están en el cielo haciendo apuestas, preguntándose si ahora ellos podrán establecer este suceso como punto de origen (del nuevo mundo, dado que el nuestro desaparecería) en los libros de historia del cielo.

*Calila, la entrada fue modificada, me pareció extremadamente grande el post anterior.
*Este post esta atrasado, se suponía que lo iba a publicar el miércoles pasado, con motivo de "El encendido del más formidable instrumento creado en la historia, el Gran Colisionador de Hadrones [sic]", que, según decían las malas lenguas, iba a crear un hoyo negro y por ende la destrucción del mundo.

3 comentarios:

Calila dijo...

***suspiro***
Tu tambien me has hecho suspirar este dia domingo.

Tan lleno de tristezas, alegrías y soledades.. porque no hay una sola, hay varias... y así está llena la vida de muchas soledades, muchas tristezas, muchas alegrías y solo un verdadero amor.

Calila dijo...

Infinitamente bueno este tambien, muy adecuado y suspicaz... sin embargo, he de decir que el anterior, aunque largo, era muy bello, digno de ser escrito y leido..

Saludos

Anónimo dijo...

8-) mALAS LENGUAS?
la mía?
:O