martes, 22 de julio de 2008

Alucinación quinta.

Ayer quedé un tanto asqueado de mi mismo, nunca había visto mi egoísmo tomar represalias con mi conciencia y mi presente de forma tan física. Parecía que uno de los tantos “yo-que-había-formado” se había vuelto loco y regresaba para pagar una factura que, hace no mucho tiempo, había dejado olvidada.

Hoy me desperté con un sueño dulce en el inconsciente y en las mejillas. Hace días que he abandonado la práctica de controlar todo lo que pasa en mi cabeza mientras sueño. Y es que supongo que así debería de ser, en todo caso los sueños son “posibles-mas-no-probables”, pequeñas visiones que tenemos del futuro, que sólo se pueden lograr cuando realmente deseamos las cosas. Hoy ese “yo-soñador” tan sabio y desmedidamente sincero despertó conmigo y se ha vuelto un narrador omnisciente un tanto mejor que mi conciencia, ¡vaya cosas las que saben los “yo-que-sueñan”!

Así he pasado mi día, debatiéndome la intimidad entre mis “yo” y mi mismo como muy pocas veces lo suelo hacer. Creo que mi error recae en que el “yo-de-turno” recoge el legado de intimidad dejado por el “yo-antes-de-mi” después de volverse un “mi-mismo-derrocado”. Así soy la mayoría de veces, no me presto atención hasta volverme un organismo fundado con dudas existenciales y forma humana que me hacen que ver que no soy mas que egoísmo y pretención. Hoy prometo encerrarlos en algún rincón no bautizado de mi conciencia, donde no miren lo que miran mis ojos tan a menudo.

- Ayer que pregunté sobre el karma ¿es por qué tenía miedo?-
- No, no tenía miedo, es solo que es una de las tantas cosas en las que no creo-
- Definitivamente tenía miedo, sobre todo cuando me di cuenta que en cierta manera se amenazaron mis aspiraciones-
- Como siempre negándome mis verdades-
- Si, ayer me odié a mi mismo y a varios de ustedes. Cuántas veces había prometido ser fiel a mis principios para luego verme traicionado de manera tan grande…-
- Por mi mismo…-
- Por nosotros… -
- Ese es el precio que pagamos por ver lo que queremos ver y conseguir sólo lo que nos causa placer-
- En verdad estuve consciente de lo que hacia de principio a fin, disfrute haciéndolo, tener el poder de controlar a voluntad a una persona es de las mejores sensaciones del mundo-
- ¿Estaría dispuesto a hacerlo de nuevo?-
- ¿alguna vez fui controlado en igual manera?-
- ¿Será que todo esto que estoy pensando es un aviso dejado en esta realidad por otro “yo” para que yo no fracase o un simple prólogo que dicta que voy a ser juzgado en la misma manera en la que actué?-

Reinó un silencio absoluto en mi conciencia, apenas empezaba a comprender que lo que parecía ser una grieta en la línea que dividía mis cualidades de mis defectos, mis “yo” de mi mismo, en realidad era un abismo desconocido hasta ese momento para mí.

-Sólo cuando parece que podemos tocar nuestras intimidades y secretos con la punta de los dedos accionamos mecanismos de autodefensa autodestruyentes que si bien nos confunden momentáneamente y parecen no tener sentido hacen que aprendamos a apreciar bien la magnitud de nuestras consecuencias y por ende el curso de nuestros actos, pero que dejan espacio a los “y si hubiera”- afirmó mi nueva conciencia.

Hay pocas cosas que puedo asegurar desde el mediodía que sigan siendo verdades absolutas. Mis “yo” que sobrevivieron a aquel big bang interno ya empezaron a levantar mis imperios de a poco. He contado un número bastante escaso de “mi-mismos”, puede ser que algunos se encuentren escondidos o hayan desaparecido totalmente. Pero mientras sigamos siendo pocos definitivamente puedo asegurar que voy a ser un poco mejor de lo que era, el Rodrigo básico que he sido siempre.

* De "Memorias y otros cuentos" por Rodrigo a secas.

1 comentario:

anita dijo...

rodri me gusto mucho esta entrada mas esta parte ''Ese es el precio que pagamos por ver lo que queremos ver y conseguir sólo lo que nos causa placer'' porq es tan cierto muchas veces dejamos de ser nosotros mismo solo por cumplirnos caprichitos innecesarios, pero a diferencia de ti yo si creo en el karma y creo q todo lo malo y bueno q hacemos se nos devuelve algun dia :D