lunes, 16 de junio de 2008

Alucinación segunda.

Gabriel se dirigió a la cocina, sacó una taza verde de gran tamaño y se dispuso a preparar el café que siempre tomaba en el desayuno. Así eran todas sus mañanas, todos sus días y todas sus semanas, su vida era una espera constante sobre algún suceso todavía indeterminado.

Una vez listo el café se sentó a la mesa y abrió el periódico. Hasta ese momento todo parecía normal: las mismas noticias del día anterior, y del día anterior al día anterior, formando así un ciclo cíclico de monotonía. De repente se oyeron golpes en la puerta.

Aquella situación le pareció bastante extraña a Gabriel, nadie solía tocar la puerta tan temprano, y aun si alguien lo hiciere, lo más lógico era que tocaran el timbre. Sin apartar la mirada del periódico extendió su largo brazo por la mesa, sintió la forma del teléfono entre las yemas de sus dedos y lo hizo a un lado puesto que no era aquello lo que buscaba, moviendo un poco mas su mano encontró la cartera y luego de tanto mover y mover objetos y no encontrar las llaves se incorporó de pronto.

El golpe de sus caderas en la mesa fue tan grande que la taza empezó a rodar por el suelo al mismo tiempo que todos los nervios en su mano mandaban señales de calor a su cerebro. Sus ojos alcanzaron a divisar una toalla cerca de la puerta, se dirigió lo más rápido que pudo hacia ella y la jaló tan fuerte que un par de libros que yacían sobre esta tocaron el piso.

Cuando se agachó a recoger los libros, notó uno especial entre ellos, era un libro viejo que le encantaba leer cuando era más joven, lleno de pensamientos suyos por todos lados y de frases subrayadas que, en aquellos días, le hicieron sentir algo. Lo tomó entre sus manos tal cual había caído y leyó la primera frase subrayada que aparecía en aquellas polvosas hojas:

“Y cuando venga la tristeza que odio
a golpear a tu puerta,
dile que yo te espero
y cuando la soledad quiera que cambies
la sortija en que está mi nombre escrito,
dile a la soledad que hable conmigo,
que yo debí marcharme
porque soy un soldado,
y que allí donde estoy,
bajo la lluvia o bajo
el fuego,
amor mío, te espero.
Te espero en el desierto más duro
Y junto al limonero florecido,
en todas las partes donde esté la vida,
donde la primavera está naciendo,
amor mío, te espero.
Cuando te digan:
"Ese hombre no te quiere", recuerda
que mis pies están solos en esa noche, y buscan
los dulce pequeños pies que adoro.
Amor, cuando te digan
que te olvidé, y aun cuando
sea yo quien lo dice,
cuando yo te lo diga,
no me creas,
quién y cómo podrían
cortarte de mi pecho…”

Los recuerdos acalambraron su memoria, soltó una vaga sonrisa mientras levantaba sus ojos y notó como la llave estaba puesta en la cerradura de la puerta. Se oyeron los mismos golpes nuevamente, solo que esta vez le parecieron familiares, toda aquella escena le parecía familiar. Alineó su ojo con el diminuto agujero que tenía la puerta y viendo la figura que estaba del otro lado sonrió más aun. Su espera había terminado.

Era ese el día y la hora, el libro y la taza de café exacta para coincidir con sus tiempos.

* De "Memorias y otros cuentos" por Rodrigo a secas.
** El poema presentado aquí, pertenece a don Pablo.

11 comentarios:

K3M# dijo...

q como te sentiste? pues no se xD. talvez feliz ?¿?¿

alejandra mayela dijo...

ihhhhhhhhhhhh entonces aweboooo vdd!! te pelasss, te pelassssss, puchikk otro besoo para el escritorrr!!!!! +100 de lindura!!

Yo Camino dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Yo Camino dijo...

Respondiendo a tu comentario en mi blog: Que bien que no soy el único que no tiene ese gen. Felicidades por como escribís!, yo nunca podría llegar a escribir algo tan profundo ^^ Por eso es que no paso de hablar de buses xD

Yo Camino dijo...

Respondiendo: Hey decile que no le de pena :P No muerdo si alguien me comenta ^^ Bueno, talvez algún día encuentre su blog por casualidad y lo comente ^^

Cherry Blossom Girl dijo...

Yo solo kiero decirte...
JU-DAS :)
sus un judas veivi, judas

Yo Camino dijo...

Ahora prácticamente ya sabés todas las experiencias en buses de 'Yo Camino'.

Yo había leído bastantes entradas de tu blog, pero hoy me puse a leer todas. Son las cosas que se pueden hacer en vacaciones. (Así como hacer que las agendas matando dibujos hagan mitosis.)

Creo que pronto podría dar cátedras de las teorías divagantes xD

Cherry Blossom Girl dijo...

que popu el papayito ve :P
a mi esta entrada me gusta :)
es mi favorita :D
y el poema de neruda!!!
:D
lo amo
TOMA AGUA BICHO

Yo Camino dijo...

Gracias por el link. Yo también te agregué. Yo juraba que ya tenía tu link en mi blog, pero no era así, solo lo tenía en Google Reader.

Anónimo dijo...

QUEREMOS VER MAS DE DON TEREGO!!

Yo Camino dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.